El mercado mira temeroso el rendimiento de los bonos: el 3% se acerca

os expertos y analistas financieros tienen sus ojos puestos en el rendimiento del bono a 10 años de Estados Unidos, que se encuentra muy cerca del 3% (^TNX), una barrera considerada para muchos de ellos crítica y muy importante por diversas razones. Aquí tratamos de darte las claves para que entiendas la situación:

¿Por qué es tan importante que suban los rendimientos?

El rendimiento a 10 años de los bonos del Tesoro de Estados Unidos es una referencia global para calcular cuánto cuesta tomar prestado dinero, es decir, los costes de los créditos. Si el tipo de interés sube, las empresas tendrán que pagar más por sus préstamos, algo que supondrá un choque importante para su planes de futuro y sus inversiones, especialmente después de que durante los últimos años esos costes hayan permanecido tan bajos.

Pero la cosa no se queda ahí, porque el impacto también llegará a los ciudadanos. Los dueños de casas que tengan una hipoteca tendrán que pagar unas cuotas mensuales más altas, y aquellos que piensen comprar una en los próximos meses verán que las condiciones del préstamos serán más duras económicamente hablando. Lo mismo ocurrirá para aquellos que quieran adquirir un coche o necesiten cualquier modalidad de préstamo.

¿Por qué el 3% es un nivel clave?

Desde el año 2011, solo se ha alcanzado este nivel en dos ocasiones, en 2013 y a principios de 2014, antes de que los rendimientos de los bonos iniciaran un ciclo descendente, llegando a marcar mínimos históricos. Pero en esta ocasión, son bastantes los analistas que consideran que superar el 3% será una señal de que los rendimientos iniciarán una etapa ascendente y que se verán niveles que han desencadenado espasmos en el mercado en el pasado.

Es decir, que siempre que los rendimientos cruzan ese nivel psicológico, parece ser una señal de que algo importante va a ocurrir y, en esta ocasión, son muchos los que piensan que será algo negativo.

¿Afectará también a las acciones?

Los analistas tienen muy claro que las subidas en los rendimientos de los bonos impactará en la bolsa. Y lo hará de forma negativa. De hecho, ya ha ocurrido varias veces este año, como por ejemplo a principio de febrero, cuando se produjeron importantes caídas en el precio de las acciones, viéndose incluso el mayor desplome de la historia en una sesión del índice Dow Jones (^DJI) de la bolsa de Nueva York.

En teoría, un encarecimiento de los costes de financiación impactará negativamente en la rentabilidad de las empresas. Pero hay también otro factor clave muy a tener en cuenta: ahora que los tipos de los bonos están subiendo y superando el rendimiento por dividendo que ofrecen las acciones de las compañías más generosas, hay muchos inversores que optan por vender esas acciones y comprar bonos, que ofrecen un rendimiento fijo y con menores riesgos financieros.

¿Por qué están subiendo los rendimientos de los bonos?

El aumento en los retornos de la deuda del Tesoro se está viendo impulsado porque la Reserva Federal está elevando las tasas de los préstamos a corto plazo y se espera que lo siga haciendo a medida que la economía de Estados Unidos da muestras de fortaleza y aumenta la preocupación por el alza de la inflación.

Pero también por incrementos en la emisión de deuda estadounidense, señales de deshielo de las relaciones entre Estados Unidos y China, y las promesas de Corea del Norte hacia la suspensión de las pruebas de misiles nucleares y la búsqueda de la paz.

¿Qué va a ocurrir a partir de ahora?

El consenso de los expertos es que los rendimientos han subido muy rápido y demasiado arriba. Más de la mitad de los 56 analistas consultados por Bloomberg espera que las tasas de los bonos a 10 años terminen el 2018 a 25 puntos básicos del 3%.

Los economistas que creen que los rendimientos pueden irse más arriba creen que ocurrirá porque las presiones inflacionistas se harán más evidentes en un periodo de tiempo corto.

Por el contrario, los que creen que los intereses bajarán argumentan que la Fed frenará las subidas de tasas porque la economía estadounidense no podrá soportar unos costes de financiación más altos sin verse dañada.

Artículo elaborado parcialmente con información de Bloomberg y Reuters. 


Source: Economia